Cómo detectar los pensamientos negativos automáticos
En muchas situaciones de nuestra vida, especialmente aquellas que nos producen más ansiedad, miedo o intranquilidad, es habitual que nos asalten pensamientos que no podemos dominar y que hacen que ese miedo o esa ansiedad se disparen hasta hacerse totalmente incontrolables. Estos pensamientos son automáticos, es decir, aparecen casi sin que nos demos cuenta y una vez que comienzan es casi imposible dominarlos.

Para lograrlo y así rebajar el nivel de ansiedad en nuestras vidas, la psicología utiliza la denominada restructuración cognitiva, es decir, un cambio en dichos pensamientos, y algunas de esas técnicas las podemos emplear en nuestro día a día para facilitarnos mucho la vida a nosotros mismos.

Identifícalos

Darnos cuenta de cuándo nos ocurre esto es esencial, ya que nos permitirá combatirlos antes de que nos invadan totalmente. No suele ser sencillo, especialmente cuando llevamos mucho tiempo experimentándolos, pero con un poco de práctica podemos hacerlo.

Para ello, debemos hacernos conscientes de qué estábamos pensando en el momento en que comenzamos a sentir ansiedad, especialmente si ésta se muy alta o se acerca al nivel de pánico. Tendremos que ser muy observadores, porque normalmente es un pensamiento muy rápido, apenas telegráfico como “ha tenido un accidente”, “me voy a desmayar”, “voy a hacer el ridículo”, etc. Este simple pensamiento desencadena toda la emoción posterior. Al hacer conscientes dichos pensamientos, es más fácil luchar contra ellos.

Desmóntalos

Cómo detectar los pensamientos negativos automáticos
Los pensamientos automáticos se caracterizan también porque nos parecen una verdad incuestionable. Por ello, es esencial determinar las evidencias a favor y en contra de tu pensamiento.

Para ello debes hacer dos columnas, una con argumentos que apoyen tu pensamiento y otra con aquellos que lo invaliden, objetivamente en ambos casos. De este modo, conseguirás que el pensamiento pierda fuerza en tu cabeza y, poco a poco, te resultará más fácil ser objetivo y desmontarlos cuando aparezcan. Si tú no puedes encontrar evidencias en contra, pide a un amigo o a un familiar objetivo que lo haga.