Cómo detener los pensamientos negativos
A menudo, sobre todo si nos encontramos a punto de realizar algo que supone un desafío para nosotros, como presentarnos a un examen importante o realizar por primera vez una presentación laboral ante el jefe, el resultado no es el que nosotros hubiéramos deseado, porque nos pasamos las horas anteriores al hecho dando vueltas en nuestra cabeza a todo lo que puede salir mal, acrecentando así nuestro miedo a no estar bien preparados y a que el resultado final sea un absoluto fracaso.

Esto, que los psicólogos denominan diálogo interno, es algo que hacemos todos constantemente, como si fuera imposible acallar a nuestro cerebro. El problema es si todas las ideas que pasan por nuestra cabeza son negativas y pesimistas, ya que con ello sólo conseguiremos ponernos más nerviosos y dudar cada vez más de conseguir el objetivo que nos hemos propuesto.

En algunas personas este diálogo interno es tan intenso que las puede hacer incluso abandonar proyectos.

Afortunamente, existen una serie de estrategias dirigidas a lo que se denomina “parada de pensamiento”, es decir, detener el aluvión de ideas negativas y permitir que nos relajemos y que recuperemos nuestra autoconfianza. Algunas de estas estrategias son:

– Stop: Consiste en decir esta palabra con fuerza o energía, si es posible en voz alta, cada vez que los pensamientos negativos vuelvan a tu mente. Nada más comiences a tener una idea negativa, di la palabra con energía. Si vuelve a repetirse, vuélvela a decir y así hasta que consigas detener el aluvión de ideas.

– Distracción: Realiza una actividad que te mantenga concentrado. Un crucigrama o cualquier otro pasatiempo te ayudará.

– Estímulo externo: Ponte una goma de pelo en la muñeca. Cada vez que los pensamientos negativos aparezcan, estírala para que golpee (sin mucha fuerza) en la muñeca. Tu cerebro olvidará los pensamientos para concentrarse en el estímulo.