Cómo detener los pensamientos obsesivos
Todos tenemos ideas o preocupaciones que, repetidamente, nos vienen a la cabeza una y otra vez, y parece que cuanto más intentamos deshacernos de ellos, con más firmeza se instalan en nuestro cerebro.

Si hemos cerrado el gas, si nuestros hijos estarán bien, si va a haber un incendio en casa,… no importa lo que estemos haciendo, la idea está dando vueltas en nuestra cabeza, generándonos una gran angustia y desazón, sin que podamos hacer nada por evitarlo.

Para librarnos de estos pensamientos y lograr que nuestro cerebro desconecte de ellos y poder así relajarnos, debemos seguir una serie de pautas:

– Si tu grado de ansiedad es muy grande, lo primero que debes hacer es relajarte, porque si no te será imposible detener el torbellino en el que se ha convertido tu cerebro.

– Realiza alguna actividad física no demasiado enérgica, como dar un paseo o un poco de taichí. Mientras lo haces, no luches con los pensamientos, déjalos estar. Tu cerebro se irá desactivando por sí solo.

– Pon en tela de juicio esos pensamientos y ver qué grado de veracidad tienes, es decir, confrontar una idea racional, la idea obsesiva, con una racional, qué posibilidad existe de que eso ocurra realmente. Ten en cuenta que la ansiedad que te genera el pensamiento obsesivo hará que veas las cosas desproporcionalmente graves, y tu visión no se atendrá a la realidad. Si no puedes hacer este proceso por ti mismo, comparte tus pensamientos con una persona de confianza, para que ella te dé una visión objetiva de la situación.

– Si los pensamientos se deben a un problema real, toma medidas para resolverlo. El mero acto de focalizarte en él hará que tu mente se tranquilice.

Si estas ideas son tan recurrentes o te generan tanta ansiedad que afectan a tu vida diaria, es aconsejable que consultes con un especialista.