Cómo diferenciar el amor sano del sentimiento enfermizo
¿Cómo diferenciar el amor sano del sentimiento enfermizo? El amor es una palabra tan utilizada que en ocasiones, se corre el riesgo de llamar amor a cualquier cosa y de no saber diferenciar el sentimiento gratificante del enfermizo. ¿Cómo puedes cortar una relación negativa a tiempo para permitirte dar la bienvenida a un vínculo constructivo?

En primer lugar, el amor sano es el sentimiento de plenitud que tienes al estar con alguien que te complementa porque te valora tal y como eres, te refuerza y no quiere que cambies. Del mismo modo, te aporta libertad, te ayuda a crecer en todos los ámbitos de tu vida, puedes completar dicha relación con otros vínculos de amistad con otras personas y puedes seguir disfrutando de varios círculos sociales.

En cambio, el amor enfermizo es aquel que se torna una obsesión. Está más basado en el conflicto que en los momentos felices. Detrás de un amor insano también está muy desarrollada la idea del amor con un criterio de pertenencia. Bajo esta perspectiva los celos también quedan justificados para aquellos que piensan que es imposible amar sin estar celoso en ciertos momentos.

Nada más lejos de la realidad, este tipo de mitos lo único que hace es potenciar una idea insana de los vínculos afectivos. Por ello, el amor no es pertenencia, sencillamente, porque nadie es una propiedad. Por ello, también existe la libertad individual de romper un vínculo que no es gratificante.

Cuando has caído en las redes de un amor insano, entonces, todo tu mundo se complica. Tienes más preocupaciones en el trabajo, menos calidad de vida, más enfados con tu familia… En cambio, cuando tienes un amor placentero a nivel emocional, toda tu vida fluye con más naturalidad. En un amor de estas características hay menos cambios de humor y menos intensidad en las emociones. Pero la felicidad también se palpa en lo sencillo.