Cómo eliminar tus creencias limitantes
Las creencias son generalizaciones que han nacido basándose en experiencias pasadas de la persona y que, sin quererlo, influyen en sus comportamientos futuros, determinando cómo actuará la persona en determinadas situaciones.

La mayoría de estas creencias nos fueron transmitidas durante la infancia, sin que fuéramos conscientes de ello. Influyen en gran medida la educación que nos dieron nuestros padres y profesores. El resto se basan en nuestras propias experiencias.

Veamos cómo se forman las creencias.

Un niño tiene dificultades de pequeño para dibujar o hacer manualidades, y sus padres dicen que “no tiene buena psicomotricidad”. Este mensaje será recibido por el niño y lo aceptará como creencia. Dado que cree que no tiene buena psicomotricidad, nunca realizará actividades que le permitan demostrarse lo contrario, y actuará conforme a esa creencia, perpetuándola. Lo mismo ocurre con frases como: “Las matemáticas no se me dan bien”, “nunca encontraré el amor de mi vida”, “nunca tendré dinero” o “no valgo para nada”.

Para eliminar estas creencias limitadoras son necesarios una serie de pasos:

- Identifícalas: Para ello, nada mejor que coger un lápiz y un papel y pensar en un aspecto problemático de tu vida, como el trabajo, la pareja.. Escribe todo lo que te venga a la mente, sin analizarlo. Una vez termines, haz una lista con todas las creencias negativas.

- Desactívalas: En una hoja de papel escribe una creencia negativa y al lado reformúlala de forma positiva, pero nunca comenzando por la palabra “no”. Si la creencia es “Soy una persona poco atractiva” no debemos reformularla como “no soy…” sino de forma positiva.

- Reemplázalas: Debes dedicar al menos quince minutos al día a internalizar tus nuevas creencias, bien mediante afirmaciones positivas o escribiéndolas en un papel que veas a menudo o mientras haces deporte. De ese modo las integrarás y comenzarás a actuar según tus nuevas creencias.