Cómo entrenar el arte de la gratitud
Entrenar el arte de la gratitud hacia la vida es un buen hábito de inteligencia emocional que ayuda a cualquier persona a vivir mejor de una forma más consciente. En lugar de poner la atención en las carencias, quien cultiva la gratitud valora aquello que tiene como un don y un regalo. La gratitud conecta de forma directa con la bondad, la belleza y la esperanza que surge de entrar en contacto con el aquí y con el ahora. ¿Cómo entrenar el arte de la gratitud? En Psicoblog te damos las claves para alcanzar esta meta.

Metas emocionales

Más allá de todo materialismo, el dinero no consigue comprarlo todo. Existen momentos que no tienen precio y que son los que de verdad aportan una infinita sensación de bienestar en el corazón. Por ejemplo, la belleza de un paisaje bonito, una conversación agradable con un amigo, el abrazo de un ser querido, una visita inesperada de una persona querida, los pensamientos positivos…

Refuerza la presencia de este tipo de bienes en tu vida y practica la gratitud existencial de despedir cada jornada dando un repaso a modo de inventario de tres momentos felices que has tenido en esa jornada y que quieres recordar en tu corazón. Del mismo modo, inicia el día visualizando una situación feliz que te gustaría vivir a lo largo de la jornada.

Cómo entrenar el arte de la gratitud

Utiliza la palabra gracias

Utiliza con más frecuencia la palabra gracias en las relaciones personales. Es una palabra que aporta autoestima y pensamiento positivo en la vida del otro: “Gracias por estar ahí”, “gracias por tu compañía”, “gracias por formar parte de mi vida”… Existen muchas fórmulas posibles que muestran que la gratitud es amor hacia uno mismo, hacia los demás y hacia la vida en su máxima expresión.