Cómo es el abusador verbal
Palabras hirientes, crueles, cortantes, gritos…¿Te suena? ¿Te has encontrado en algún momento de tu vida siendo protagonista en un contexto así? Primero debes saber que nadie en el mundo merece ser maltratado. Son muchas las veces que no se da importancia a un abusador verbal, pero este tipo de persona, por desgracia abunda entre nosotros y es capaz de dejar heridas muy profundas en el alma. Es por eso que es muy importante identificar cómo es el abusador verbal. Pero, ¿Sabrías reconocerle?

El abusador verbal puede empezar con un abuso muy sutil, este tipo de abuso se percibe sobre todo en algunas parejas. Es esencial estar atento a las señales que da este tipo de persona para poder acudir a un profesional o bien alejarse inmediatamente. El abusador verbal a menudo utilizará la negación, se caracterizará por tener la responsabilidad innata de reconocer la injusticia y que quien debe hacer algo por cambiar la situación es siempre la víctima. En este artículo te comentaré algunas de sus características.

Comentarios hirientes

El abusador verbal suele hacer comentarios hirientes que suele decir con un tono de voz de preocupación, de forma sincera, pero sin importarle lo que te pueda doler a ti. También puede expresarse con gestos enfadados con actitudes acusatorias o utilizar tonos de voz sarcásticos que pretenden pasar desapercibidos. Si le preguntas qué le ocurre contigo, suele mirar hacia otro lado y señalar que son invenciones tuyas.

Cómo es el abusador verbal

Críticas

Por ejemplo hacia tu forma de vestir, hacia tu forma de hablar o comportarte… te intenta hacer ver que eres tú quien tiene el problema y que algo no va bien en tu persona. Te critica pero si le pides que te explique bien qué es aquello que no le gusta, evade el asunto por falta de argumento o critica sin fundamento.

Comportamiento hostil

Rechaza tus ideas o tus pensamientos, achacando que te conoce mejor que tú mismo con la única intención de demostrar el poder que tiene sobre ti. Además, descalifica tus opiniones, tus decisiones, tus logros e incluso los de tu familia y amigos pero nunca lo reconocerá y siempre dirá que “era broma”. También es capaz de mostrarse indiferente cuando necesites su apoyo con mil excusas.