Cómo evitar ser despistado
Si te dicen que eres muy despistado puede ser un indicio de cierto rasgo de tu personalidad dispersa, un problema que podría perjudicarte a nivel laboral, académico o relacional. Para evitar que esto suceda, te damos unos estos consejos que te ayudaran a combatir la distracción o falta de concentración.

Recuerda que no tienes excusas, tus actos son los que cuentan. Reconoce tu dificultad, aunque eso no quiere decir que seas una persona totalmente despistada. Muchas veces las distracciones son parciales y reúnen ciertas características de formación. Por ello, no caigas en justificarte de tus errores diciendo que eres despistado, describirte de ese modo sólo será un obstáculo para mejorar esta condición con la que convives a diario.

Es importante que te hagas cargo de tus despistes. Acepta la responsabilidad de tus descuidos. Si has olvidado algo, pregúntate por qué lo has olvidado, busca un razonamiento el cual te sirva para reconocer tu dificultad y podrás reflexionar sobre los motivos que te llevan a olvidar ciertas cosas. Con el tiempo llegarás a concienciarte y no te pasará tan a menudo.

Mantente atento de todo lo que sucede a tu alrededor, siempre alerta. Intenta procesar toda la información que recibes y procura recordarla cada cierto tiempo. Es bastante frecuente olvidarse de algo porque mientras el otro habla se está pensando o haciendo otra cosa. Prestar atención en tu vida cotidiana es escuchar atentamente a los demás y en lo que estás haciendo. No hagas cosas por pura inercia.

La capacidad de concentración y la memoria inmediata requieren de su ejercitación para desarrollarse. Una buena idea para trabajar la cabeza es prestando atención a los titulares del día ya sean escuchados por radio o televisión. Repítelos algunas veces y podrás recordarlos al hablar de ellos con tu entorno. También va especialmente bien incorporar el hábito de la lectura y practicar ejercicios como yoga, meditación o taichí para lograr con el tiempo aprender a controlar tu concentración.

Si eres de los que se dejan cosas por todos sitios y luego no las encuentra. Te recomendamos designar un lugar específico para depositar los pequeños objetos cotidianos: llaves, gafas, billetera, móvil, documentos, cartera o agenda. De este modo, los riesgos de perder elementos indispensables disminuirán notablemente mediante el esfuerzo constante por utilizar ese lugar especial.

Si tienes muchas cosas que hacer te vendrá bien usar una agenda personal. Las constantes obligaciones y compromisos que exige el mundo moderno, demandan que nos tengamos que organizar de manera ordenada, también te puede servir un papel, el correo electrónico o en el teléfono móvil. Prepara cada noche una lista de lo que tienes que hacer el día siguiente para no correr el riesgo de olvidarlo.