Cómo explicar la muerte de un familiar a un niño
La muerte de un ser querido es siempre un hecho traumático, y hacer frente al proceso de duelo que sigue después resulta difícil para muchos adultos, debido a que es uno de los grandes misterios de la vida del ser humano y que el dolor emocional hace que nos cueste mucho asumirlo. A esto se une, muchas veces, la dificultad que entraña tener que explicarle a un niño, el hecho de que un familiar haya fallecido y ya no vuelva a formar parte de sus vidas, sobre todo si era un adulto que tenía mucha relación con el niño, como un abuelo o un tío preferido o incluso un animal de compañía.

Es importante no apartar al niño del hecho y no darle información falsa, diciéndole, por ejemplo, que se ha ido de viaje. Aunque el mensaje sea tranquilizador, el niño percibirá la tristeza en los adultos, y la incongruencia puede crearle desconfianza e intentará buscar una razón lógica para la misma, que puede ser problemática para el niño, sobre todo porque pueden aparecer en él sentimientos de culpa para encontrar una justificación a la partida del familiar.

Debemos decirle la verdad al niño, porque aunque no lo entienda del todo, le tranquilizará la relación entre la explicación y los sentimientos que percibe. Debemos, eso sí, hacerlo de forma clara, sin entrar en detalles de enfermedades o similares y con un lenguaje adaptado a su edad, y teniendo en cuenta la sensibilidad del menor.

También es aconsejable dejar que nos haga todas las preguntas que le surjan, y no deberemos intentar evadir ninguna diciendo que es una tontería o que no debe hacerla. Debemos dejarle expresar libremente sus emociones y estar pendientes de su comportamiento, para ayudarle a superar el proceso de duelo.