Cómo fomentar la individualidad de los hermanos gemelos
Si pensamos en hermanos gemelos, trillizos, cuatrillizos, etc., inmediatamente nos viene a la cabeza la imagen de dos, tres o cuatro personas físicamente idénticas, vestidas iguales a quienes sus padres y el resto de su familia se refiere habitualmente como “los gemelos” o “los trillizos”.

Esto, que indudablemente facilita el cuidado de dos, tres o cuatro hijos que llegan al mismo tiempo, a veces hace olvidar que, aunque físicamente iguales o muy parecidos, cada uno de los gemelos tiene su propia personalidad, gustos e intereses, y que debemos no sólo respetarlos, sino conocerlos y potenciarlos para ayudarles a desarrollar su propia individualidad, algo muy importante para su posterior madurez emocional y personal.

Para ello, es muy importante que los padres animen a sus hijos a desarrollar su personalidad y sus gustos personales, más allá del rol que la familia puede otorgar a cada uno de los hermanos, animándoles a que encuentren sus propios amigos, gustos y aficiones, que muy a menudo se tiende a pensar que deben ser idénticos y no es así.

Potenciar que realicen actividades solos, sin la compañía de sus hermanos también es importante. Esto no significa que no compartan otras con ellos, ya que también son necesarias.

Deberemos también llamarlos a cada uno por su nombre, sin referirnos a ellos como “los trillizos”, por ejemplo. Así, de modo inconsciente, potenciamos su individualidad. En este punto también es importante ponerles nombres que suenen diferentes, para fomentarla.

Si evitar comparaciones entre hermanos por las notas, el comportamiento o el carácter siempre es importante, en el caso de los gemelos o trillizos lo es aún más, para evitar los celos o los complejos.
Finalmente, tanto los padres como otros familiares deberán pasar tiempo con cada uno de sus hijos de forma individual.