Cómo hacer las paces con el presente
A veces, se piensa que lo más importante es hacer las paces con el pasado para sanar las heridas. Sin embargo, la relación que existe entre presente y pasado es más directa de lo que parece a simple vista ya que el día de hoy, mañana será ayer.

Teniendo en cuenta que una de las máximas de felicidad es vivir el carpe diem, por esta misma razón, conviene haces las paces con el presente para no ir acumulando rencor, ni resentimiento por los disgustos, aquellas situaciones que no son como uno desea o las insatisfacciones personales que todo ser humano guarda en su corazón. ¿Cómo abrazar el presente?

Haciéndote responsable de tus éxitos y fracasos

Existe una actitud que no ayuda a superar las derrotas: buscar responsables externos y culpabilizar a terceros de lo ocurrido. Conviene incrementar la introspección de mirar dentro de uno mismo, allí donde se esconden las mayores verdades de la propia vida y donde laten los anhelos presentes.

Busca la verdad del ser en lugar de la superficialidad de la apariencia. Aspira a ser la mejor versión de ti mismo a través del trabajo personal y el esfuerzo. Vive siempre siendo fiel a tu propósito de vida, es decir, busca un sentido a aquello que haces, busca el modo de proyectar tu propia esencia personal a través de tus palabras y tus acciones.
Cómo hacer las paces con el presente

Observa tu vida desde el amor

Contempla tu vida con los ojos del amor, quiérete a ti mismo de una forma incondicional. Mírate al espejo y contempla con los ojos del amor el milagro de la existencia que se muestra en la imagen que ves proyectada en el cristal.

Observa cada día con ojos nuevos, intentando desarrollar una óptica más objetiva de tu situación presente. En el día de hoy, intenta no hacer otro propósito que el de vivir conectado con mente y corazón a este instante.