¿Cómo hacer que un día cualquiera sea especial?
¿Cómo hacer que un día cualquiera sea especial? El ser humano, vive siempre con más ilusión ciertas fechas señaladas, por ejemplo, el cumpleaños, la boda de un amigo, una Comunión… Sin embargo, cualquier día puede ser positivo y bonito, siempre que pones de tu parte, para convertirlo en especial. ¿Cómo lograr este objetivo?

En primer lugar, siendo consciente en primera persona del gran milagro de la vida: estás vivo, puedes respirar, sentir el aire que recorre tus pulmones, disfrutar de la perfección de un paisaje estival, contemplar el infinito del firmamento en una noche de verano, recorrer el mundo y viajar… Incluso, puedes disfrutar en la rutina diaria de los pequeños detalles de las relaciones interpersonales. El momento de la comida en el que compartes cómo ha ido el día con tu familia, es un regalo que echan de menos, todos aquellos que se sienten solos o que un día tras otro, comen sin compañía.

Por otra parte, no dejes para ocasiones especiales, ese vestido que te compraste con la idea de estrenarlo en algún momento importante. Hoy puede ser ese día. Hazte un regalo a ti mismo y cómprate ese obsequio en el que llevas pensando durante tanto tiempo. No pospongas cosas que en realidad, te mereces. Sencillamente, porque los mejores días son aquellos que se convierten en inolvidables sin haber hecho, nada especial. Pero es que no existe nada más especial, que vivir.

Con la llegada del verano y de las vacaciones, bajamos el ritmo de trabajo, por ello, cobra fuerza el descanso y lo verdaderamente humano: la familia, el amor y la amistad. Por ello, disfruta de cada momento cada día de tu vida, y tómalo como si pudiera ser el último. Tomar conciencia de la finitud te ayuda a sentir el privilegio de estar aquí.