Cómo hacer un plan de desarrollo personal
Hay momentos en que, cuando observamos nuestra vida, sentimos que nos hemos estancado, que no hemos hecho realidad todos esos proyectos que teníamos y que nuestra vida se parece realmente poco a lo que habíamos soñado.

Nos sentimos insatisfechos en nuestro trabajo o bien en nuestra vida de pareja o con nuestra vida social, pero tampoco sabemos muy bien cómo lograr cambiar aquello que nos hace infelices, cómo reinventarnos para continuar evolucionando y realizándonos como personal, logrando con ello ser más felices. Es en este momento cuando tenemos que diseñar un plan de desarrollo personal.

Comienza definiendo muy bien tus metas, qué es aquello que quieres lograr y que aún ni siquiera has intentado o te has quedado en el camino. Defínelas todo lo concretamente que puedas.

De ese modo, dejarán de ser un proyecto vago para empezar a transformarse en una auténtica posibilidad.

Analiza qué es lo que necesitas aprender o mejorar para lograr esas metas. Puede que tengas que aprender más habilidades sociales si lo que quieres es ampliar tu círculo de. En este punto es esencial ser muy honestos con nosotros mismos y analizar qué necesitamos realmente.

Haz un inventario de tus puntos fuertes, tus capacidades, habilidades, etc. y piensa cómo puedes utilizarlas para llegar a tu objetivo. Si eres de las personas que no están acostumbradas a ver lo bueno de ellas mismas, esto te costará más. Tómate tu tiempo hasta que logres reflejar fielmente todos estos puntos.

Mantener la motivación a lo largo del proyecto también es esencial. Reconoce tus logros, sin pensar en su magnitud, ya que hasta el paso más pequeño te impulsará hacia adelante.

Si no estás preparado para dar un determinado paso en un determinado momento, ten paciencia. Quizá necesites más tiempo o más conocimientos. Que hoy pierdas los nervios no significa que pasado mañana no puedas controlarte.