Cómo hacer un proyecto de vida
Un elemento muy importante que nos va a permitir conseguir nuestros objetivos a lo largo de nuestra vida es el denominado proyecto de vida. Para hacerlo es necesario ser muy sinceros con nosotros mismos para de verdad determinar lo que queremos el grado de compromiso que tenemos con nuestras metas.

Para redactarlo deberemos irnos a un lugar tranquilo, donde podamos reflexionar tranquilamente. Una vez que estemos tranquilos y cómodos, es hora de viajar al futuro.

Imagínate donde quieres estar el año que viene, dentro de cinco años y dentro de diez. Cómo quieres que sea tu vida, como serás físicamente, cuál será tu trabajo, tu casa, tu familia, tu coche, tus creencias… todo aquello que conforme tu existencia.

Imagínatelo con todo lujo de detalles, determinando así cómo te gustaría que fuera tu vida en el futuro. Escríbelo.

Una vez hecho esto, regresamos al presente y analizamos nuestra existencia actual, si en ella se dan ya alguno (o todos) los elementos que deseamos en el futuro. Debemos comparar todos los aspectos de nuestra vida, desde los hobbies hasta nuestras creencias espirituales. Escríbelo también. Las diferencias entre ambos puntos, el futuro y el presente, nos ayudarán a determinar qué es lo que tenemos que trabajar en nosotros desde el punto de vista personal, familiar, profesional, etc.

Finalmente ya sólo te queda ponerte manos a la obra, buscando la forma de lograr ser en el futuro quien quieres ser y lograr lo que quieres lograr. Aunque está claro que muchas veces hay circunstancias que no es fácil modificar, eso no significa que debamos renunciar a nuestras metas. Podemos buscar otras igual de satisfactorias o estar atentos a la oportunidad que nos permita cambiar esa realidad que en este momento no nos gusta.

Y recuerda que puedes cambiar tu proyecto de vida en cualquier momento. Las metas las pones tú.