Cómo identificar a un manipulador
En ocasiones, reconocer a un manipulador es muy sencillo, porque sus estrategias para conseguir lo que desean son realmente notorias. En otras ocasiones, sin embargo, no es tan sencillo, y, sin darnos cuenta, nos encontramos haciendo cosas que no queremos hacer, o sintiéndonos culpables si no cumplimos los deseos de los demás.

Se trata entonces de una manipulación más sutil, que puede provenir de nuestra familia, pareja, amigos o de los compañeros de trabajo. Por ello, para poder estar en guardia ante sus tácticas manipuladoras, es conveniente saber identificar a un manipulador:

Culpabilizar: Los manipuladores suelen responsabilizar a los demás de lo que les sucede o ha sucedido porque no hemos accedido a sus deseos.

Esto sucede porque parten de la base de que es responsabilidad de los demás resolver sus problemas, y, sin darnos cuenta, acabamos por creerlo nosotros también, y resolviéndolos.

Amenazas: Si no cumplimos sus deseos o expectativas, es habitual que nos amenacen con las consecuencias que sufriremos de no hacerlo.

Victimización: Es habitual que se hagan la víctima de la situación que ellos mismos crean. De este modo, hacen creer al otro que es el responsable de la misma y que ellos sufren resignadamente las consecuencias, generando así en el otro mayor sentimiento de culpa.

Críticas: Se da sobre todo en el entorno de trabajo o en grupos de amigos. Esta crítica pueden hacerla delante de nosotros, para avergonzarnos, o por detrás, para devaluarnos a los ojos de los demás. Es una estrategia para separarnos del grupo y una medida de presión.

Es importante que en todo momento observemos cómo nos sentimos al relacionarnos con los demás. Si al tratar con otra persona sentimos miedo, vergüenza o nos sentimos culpables u obligados a ayudarles, seguramente nos encontraremos en presencia de un manipulador.