Cómo influir positivamente en los demás
La influencia en los demás es algo lógico y evidente en tanto que vivimos en sociedad. Influir tiene un sentido positivo en muchos contextos como el de la amistad. Al final, influyes en alguien cuando dejas huella en esa persona. Y esa huella es la que impulsa al otro a conocerte mejor. Por tanto, a la hora de hacer nuevos amigos, la influencia es una base esencial.

Pues bien, tendrás más amigos en la medida en que seas una persona que intenta hacer el bien y ayudar a los demás. Por el contrario, aquellos que van a lo suyo, que nunca tienen tiempo y que son egoístas, no tienen una buena calidad en las relaciones personales. Precisamente, porque para poder tener vínculos afectivos es esencial dar y recibir, compartir, y tener tiempo.

Por otra parte, a la hora de influir en los demás, tienes que intentar conocerles. Interésate por aquellas personas que te transmiten algo especial. Intenta saber algo más sobre ellas: gustos, aficiones, intereses… Este interés tiene que ser sincero ya que en caso de que sea artificial acabará muriendo.

Cuando conoces a alguien nuevo, es positivo que recuerdes su nombre. De este modo, personalizas a esa persona, se siente bien y especial. El nombre esta vinculado con la identidad. Además, también tienes que respetar los ritmos y los tiempos de la otra persona. Siempre que esos ritmos no te agoten a ti. Y es que, la paciencia tiene un límite, y también, debes hacerte valer.

Lo bonito de la vida es que con la actitud adecuada, siempre es posible conocer personas nuevas. Personas que entran a formar parte de tu mundo de una o de otra forma. Y lo mejor de todo, es que ese milagro de la confianza se produzca por ambas partes. Lo mejor es darte por vencido cuando das y no recibes lo mismo para no agotarte psíquicamente en caso de que lleves mucho tiempo apostando por una persona que no consigue salir de sí misma.