Cómo iniciar un proceso de cambio
Cualquier momento de la vida es positivo para iniciar un proceso de cambio, teniendo en cuenta, además, que el primer paso es el que más cuesta. Una vez que estás convencido de lo que quieres hacer, y te pones en movimiento, todo parece más fácil gracias a tu motivación interior.

Saber qué quieres

Aunque parezca evidente en ocasiones, este punto es el más difícil. Mientras vives inmerso en dudas y luchas interiores, tu mente se dispersa. Para enfocar toda tu atención en una sola dirección, en primer lugar, tienes que saber muy bien lo que tú quieres conseguir porque de lo contrario, te falta lo más importante para avanzar. La ausencia de meta es como estar en un laberinto.

Establecer tiempos

No sólo se trata de saber qué es lo que quieres conseguir sino también, de cuándo lo quieres lograr. Un objetivo solo es realista de verdad cuando lo sitúas en el tiempo dentro de un marco de acción concreto.

Compromiso

El compromiso muestra cuál es el grado de motivación que tienes para alcanzar la meta, en ese caso, elabora un doble plan de acción. Un plan motivado a lograr tu meta, y otro orientado a motivarte a ti mismo ante la adversidad. Tienes que ser consciente de que vas a encontrar dificultades en el camino y de que no todo va a ser sencillo.

Cómo iniciar un proceso de cambio

Piensa en positivo

Tu mente tiene que estar en positivo, enfocada en la energía optimista porque la actitud es muy importante en un plan de acción exitoso. Evita la actitud derrotista de pensar que los demás pueden y tú no puedes lograrlo cuando en realidad, tú tienes grandes fortalezas interiores y eres capaz de lograr todo aquello que te propongas, si trabajas por ello, utilizando tus recursos y buscando formas de obtener otros nuevos recursos para cubrir tus carencias.