Cómo lograr el equilibrio emocional
Uno de los elementos que más nos van a ayudar a vivir en plenitud nuestra vida y a ser felices es el equilibrio emocional, es decir, evitar que sean nuestras emociones, miedos, temores y todo aquello que hemos almacenado en nuestro subconsciente quien gobierne nuestra vida, y ser nosotros quienes realmente logremos hacerlo, rompiendo los miedos y los obstáculos que nos impiden lograrlo.

Esto no es fácil, y a veces cuesta mucho tiempo lograr este equilibrio. Incluso, cuando creemos haberlo alcanzado, nos sucede algo que parece llevarnos al principio, algo que parece desestabilizar nuestra vida de un plumazo y que nos convierte de nuevo en seres inseguros y temerosos por lo que pueda ocurrir.

Para ello, lo primero que debemos hacer es conocernos a nosotros mismos, determinar si realmente estamos viviendo nuestra vida conforme a nuestros deseos o sentimos que, realmente no es así, sentimos que nos falta algo, o que nuestra vida no es la que soñábamos, en todo o en algún aspecto en concreto.

Una vez lo hayamos hecho, deberemos buscar las causas que nos impulsan a ir contra nuestros propios deseos, a, en cierto modo, buscar nuestra propia infelicidad.

Escuchar a nuestro cuerpo también es importante a la hora de determinar cómo nos sentimos, especialmente cuando sufrimos continuamente dolores de cabeza, trastornos digestivos o afecciones de la piel, que indican que estamos somatizando síntomas psicológicos.

Si nuestras emociones nos controlan, tampoco hemos encontrado ese equilibrio. Si habitualmente explotamos llenos de ira, frustración u otro tipo de emociones, deberemos analizar de dónde provienen y por qué se acumulan, encontrando métodos para canalizarlas correctamente.

Una de las herramientas que más nos ayudarán a encontrar el equilibrio es el pensamiento positivo, que nos ayudará a dejar a un lado ideas recurrentes, obsesiones, miedos, así como a confiar en nosotros mismos y en nuestras posibilidades.