Cómo mantener la atención de los demás cuando hablamos en público
Hablar en público no resulta fácil para ninguno de nosotros, incluso si estamos muy acostumbrados a hacerlo. El miedo a equivocarnos, a hacerlo mal o a que quienes nos escuchan se aburran muchas veces nos paraliza, y nos ponemos más y más nerviosos, hasta sentirnos casi paralizados.

Para evitar esto, existen una serie de estrategias que nos van a ayudar a mantener la atención de quienes nos están escuchando mientras hablamos, ya sea en una presentación profesional, un acto social o cualquier intervención que tengamos que hacer en público:

– Varía el tono de voz: Cuando expreses algún punto importante, alza un poco el tono de voz, para relajarlo después, y volver a alzarlo cuando llegues a otro punto importante.

– Muévete por la sala o por la tarima: Cuando hablamos en público tenemos tendencia a quedarnos parados, con los brazos colgando a lo largo del cuerpo, casi sin movernos. Pero para mantener el interés debemos utilizar nuestro lenguaje corporal, reforzando con las manos y con gestos aquellos mensajes más importantes, moviéndonos en el espacio que sea posible para acercarnos a los oyentes, etc.

– Mantén el contacto visual: No siempre es fácil, sobre todo si somos tímidos, pero hacerlo aumenta el interés, sobre todo si estamos en una presentación laboral o en una reunión de ventas. Movernos por la sala manteniendo el contacto visual con todos o la mayoría de quienes nos escuchan nos asegurará su atención. Eso sí, hemos de tener cuidado de no fijar la vista demasiado tiempo en una persona, sino cambiar según vayamos hablando.

– Cuenta una historia personal relacionada con el tema que expones y utiliza el sentido del humor. Ambas estrategias harán disfrutar a nuestra audiencia y mantendrán el interés, sobre todo si tenemos que hacer una aburrida exposición de cifras y tantos por cierto.