Cómo marcar límites con firmeza
Existen personas a las que les cuesta mucho decir no. Cuando un conocido o amigo les pide un favor se sienten en el compromiso de tener que hacerlo incluso cuando a nivel interno, no están de acuerdo con esa petición. Aprender a decir no de una forma simple, sencilla y efectiva es un primer paso de bienestar en las relaciones personales para marcar límites de una forma clara.

Aprender a decir no cuando quieres hacerlo, no solo te ayuda a sentirte bien contigo mismo sino que también te permite marcar tu autoridad y protegerte del abuso de confianza del que puedes ser vulnerable cuando te encuentras con una persona que quiere delegar en ti asuntos que le corresponden.

Observaciones al respecto

Cuando una persona te pide hacer algo que ella puede hacer por sí misma no le estás haciendo ningún favor al sobreprotegerle. Por ello, cuando le dices que no, le estás dando la oportunidad de aprender por sí misma, de hacerse más fuerte y de tener una experiencia práctica. Querer a una persona, con frecuencia, también supone poner freno a ese impulso de sobreprotección confiando en los recursos personales del otro.

Cómo marcar límites con firmeza

Decir no cuando es no

Si dices no a una persona, mantente firme en tu posición por más que la otra persona te solicite tu atención con distintos argumentos. De lo contrario, si cambias de opinión fácilmente, transmites un mensaje contradictorio a los demás. No se trata de caer en el egoismo de no hacer nada por los demás sino de recordar lo importante que es buscar el equilibrio en las relaciones personales entre el dar y el recibir.

Aprender a decir no a otra persona también te recuerda desde la otra posición, el derecho que tiene el otro a decirte que no a una petición propia. La amistad es un juego de libertades basadas en el amor.