Cómo mejorar las relaciones familiares
Vivir en familia no siempre es sencillo. Aunque consideramos la familia como un refugio, el lugar donde se encuentran las personas que nos comprenden, nos apoyan, nos ayudan en momentos de dificultades y nos acogen cuando es necesario, no siempre es así. La convivencia no es sencilla y, poco a poco, van apareciendo desavenencias entre hermanos, de los hijos hacia los padres y viceversa transformando la familia en una bomba de relojería a punto de estallar en cualquier momento y en la que la convivencia casi es imposible.

Sin embargo, incluso en estos casos, podemos poner los medios para lograr vivir más armoniosamente con nuestra familia y evitar la tirantez en las relaciones:

– Interésate por ellos: A veces, nuestros familiares más cercanos son casi unos desconocidos para nosotros. Preguntarles qué tal les ha ido el día, si les ocurre algo si les ves preocupados o hacer algún comentario amable en el momento justo puede facilitar las relaciones. No olvides que la comunicación es la herramienta más eficaz para unas buenas relaciones familiares y para saber cómo se siente el otro.

– Evita las discusiones por cosas sin importancia: En la mayoría de las ocasiones, los hechos que motivan las discusiones no tienen la menor trascendencia. Si, por ejemplo, algún miembro de tu familia se ha dejado la luz encendida, no vayas recriminándoselo y echándoselo en cara. Apaga la luz y evita una discusión.

– Busca tiempo para hacer cosas juntos: Elige actividades que sean del agrado de todos y logra pasar tiempo juntos en familia, ya sea pasando una tarde en el parque o en el cine.

– No faltes al respeto a los demás cuando discutas con ellos. Si ves que la situación se está yendo de las manos, lo mejor es que te tomes tiempo para calmarte y retomes la conversación cuando te sientas preparado.