Cómo mejorar tus habilidades sociales
Hay personas que nacen con aquello que se conoce como “don de gentes”. Son aquellas que saben encajar en cualquier situación social y salir del paso de la misma, que tienen facilidad para relacionarse con los demás y cuyas relaciones personales son muy fluidas.

Para otras personas, por el contrario, la interacción social llega a ser un suplicio, ya que no saben bien cómo desenvolverse estas situaciones. Carecer de estas habilidades, sin embargo, no implica que debamos renunciar a nuestra vida social, porque podemos mejorarlas para, de ese modo, gustarnos más a nosotros mismos y ser más y mejor valorados por los demás.

Para lograrlo basta con seguir una serie de pautas:

– Cuando saludes e inicies una conversación, hazlo con naturalidad y preséntate a ti mismo (a no ser que la situación establezca que lo haga otro) Mira a los ojos de las personas con las que albas, para que la comunicación sea más directa y fluida.

– Escucha activamente: En una conversación no basta con oír, hay que demostrar a la otra persona que estamos empatizando con lo que nos está diciendo, que lo estamos comprendiendo y que nos interesa lo que nos dice, indicando con gestos o palabras que estamos escuchando. Cuando respondas, no te limites a contestar con monosílabos, sino procurando que la conversación sea equilibrada. No cambies de tema de forma abrupta y sobre todo, no hagas gestos que indiquen que te estás cansando de la conversación.

– Cuando alguien te pide algo, si tienes que darle una respuesta negativa, explícale la razón. Tienes derecho a decir no y a mantenerte firme en tu postura, pero haciéndote cargo de los sentimientos del otro. Es el momento de estar alerta y no caer en los chantajes del tipo “si me quisieras, lo harías”.