Cómo moderar la frustración
La frustración es uno de los sentimientos más difíciles de afrontar desde un punto de vista emocional. En más de una ocasión, la frustración está vinculada con el sentimiento de culpabilidad que surge cuando te consideras responsable al cien por cien de los acontecimientos. Algo que debes aprender a descubrir poco a poco en tu rutina diaria, es que existen factores que quedan abiertos al azar, a la suerte, o incluso, dependen de los sentimientos de la otra persona. El amor no correspondido puede causar frustración prolongada en algunas personas. Pero en este tipo de casos. lo mejor es que intentes liberarte y entiendas que nadie manda en el corazón ajeno.

Para moderar los sentimientos de frustración lo mejor que debes hacer es ser flexible contigo mismo. Observar los acontecimientos que te han pasado con cierta distancia, sin implicarte al cien por cien, ya que eso es lo que te lleva a sufrir. Toma todo lo sucedido como una forma de aprendizaje pero no como un medio para castigarte a ti mismo.

En muchas ocasiones, las personas que tienden a culparse en exceso por cuestiones tan cotidianas como una discusión o una dececpción, tienen un alto nivel de exigencia, o también, puede que tengan un bajo nivel de autoestima y eso es lo que les lleva a sentirse así. Poniendo su valor en las circunstancias externas. De este modo, en los momentos de bonanza el sentimiento de bienestar aumenta pero cuando las cosas empeoran, entonces, el sentimiento de inferioridad crece.

Modera los sentimientos de frustración aprendiendo a controlar menos todo lo que te sucede. Rebaja tus expectativas. Libérate del peso que produce esperar demasiado de los demás. Deja que la vida te sorprenda y vive en contacto con emociones mucho más gratificantes como la alegría, la esperanza y la ilusión.