¿Cómo nos influye el subconsciente?
Consideramos que somos dueños de nuestros actos, que somos nosotros quienes decidimos hacia dónde orientar nuestra vida o qué decisión tomar. Sin embargo, en dicho proceso actúa una parte de nuestro cerebro que no siempre tenemos en cuenta, pero que habitualmente pesa mucho más en nuestras decisiones, emociones y sentimientos que la parte que creemos gobernar, nuestra mente consciente.

Esta parte que parece actuar en la sombra es el denominado subconsciente, y tiene mucha mayor influencia en nuestros actos, pensamientos y deseos de lo que podemos llegar a imaginar. Tanto que, a veces, puede llegar incluso a actuar contra nosotros mismos, por muy extraño que nos resulte aceptar que nos estamos saboteando a nosotros mismos sin saber por qué.

La influencia del inconsciente, sin embargo, no tiene nada de mágico o de misterioso, como en un principio podría parecer. Se debe a que nuestro cerebro guarda miles de millones de datos a lo largo del día, tan rápido que, en la mayoría de los casos, no nos damos cuenta de que así ha sido. Esos datos son guardados y cuando nuestro cerebro debe hacer frente a una nueva situación, los analiza a una gran velocidad.

Este análisis da como resultado que alguien nos caiga simpático o antipático sin casi conocerlo, tener intuiciones, corazonadas, etc. Sin saberlo, disponemos de cientos de experiencias acumuladas a lo largo de nuestra vida que nuestro cerebro se encarga de rescatar cada vez que tiene que hacer frente a un nuevo desafío, para saber cómo encararlo.

Esto no significa que seamos marionetas en manos del inconsciente, ya que, conscientemente, podemos hacer lo contrario de lo que nos grita, pero sí nos sirve para analizar, cuando tengamos un comportamiento que no sepamos explicar de nosotros mismos, qué es lo que subyace detrás de él. Una vez analizado y sacado a la luz, seremos un poco más libres.