Cómo orientarte hacia un futuro prometedor
El ser humano está en una constante búsqueda interior. El bien más anhelado por una persona es la felicidad. Muchas veces, el futuro se convierte en esa puerta abierta hacia la que poder caminar con paso firme. Sin embargo, desde el presente, no siempre es fácil saber dónde ir, qué buscar, ni qué esperar. ¿Cómo orientarte hacia un futuro prometedor?

En primer lugar, actuando. Es decir, no te quedes parado en el plano de los pensamientos y anímate a dar el salto a la acción porque es la acción la que de verdad construye la vida. Sin duda, toda acción tiene que ir respaldada por unos deseos y unos pensamientos que respalden ese proyecto.

Por otra parte, de vez en cuando en la vida, también es importante apostar por la higiene mental de hacer limpieza: hoy es un buen día para tirar al cubo de la basura esas ideas negativas que te hacen sufrir, esos recuerdos del pasado que llevas como una losa sobre la espalda. Y también, es un buen día para borrar de tu agenda de contactos el número de teléfono de personas con las que tienes un vínculo que surge de la obligación y no de la libertad.

La esperanza es muy importante para tener un buen futuro. Para ello, anímate a creer en que algo grande te espera al otro lado del camino. Es decir, convéncete de que mereces ser feliz, tener una vida mejor, alcanzar tus metas y tener una vida gratificante. Existen metáforas que son muy destructivas en el arte de la felicidad. Por ejemplo, la idea de que “la vida es un valle de lágrimas” ofrece una visión de la existencia muy negativa.

¿Cómo orientarte hacia un futuro prometedor? Empezando a trabajar desde este instante por tu presente. Sonríele a la vida, y la vida, te sonreirá como si fuese el reflejo de tu propio espejo.