Cómo pensar menos en lo que te preocupa
Cuando existe una preocupación importante, tenemos que hacer un esfuerzo añadido para apartar la atención de una forma consciente de ese asunto que nos absorbe. No por pensar más en ese tema vamos a solucionarlo antes o vamos a sentirnos mejor. También hay que dejar que las cosas sigan su curso natural cuando ya hemos actuado en consecuencia.

Cómo preocuparte menos

En primer lugar, la preocupación se combate con ocupación, es decir, es positivo que tengas tu mente centrada en otros asuntos. Puedes leer una revista, ver la televisión, ir a la biblioteca, asistir a una conferencia, centrarte en los asuntos de trabajo, quedar con tus amigos, hacer las tareas de la casa…

Por otra parte, también es muy sano salir a caminar a buen ritmo y hacer deporte porque cuando te sientes mejor físicamente, tu perspectiva de un problema también cambia. A través del deporte aumentas tu nivel de pensamiento positivo.

Dedica especial atención a reforzar el poder de los sentidos. Por ello, cocina con especial mimo durante esos días y prepara un menú que te encante. Respira profundamente al pasear por las zonas verdes de tu ciudad y siente el aroma de las flores. Abraza a tu pareja. A través de los sentidos, conectamos con el aquí y el ahora, por ello, nos preocupamos menos.

Cómo pensar menos en lo que te preocupa

Piensa en todo lo que ganas

Piensa en todo lo que ganas aplicando los consejos anteriores y evitando preocuparte tanto. La preocupación te desgasta, te llena de peso innecesario, te hace sufrir y te ayuda a ver la realidad distorsionada ya que la vida es mucho más que ese tema que centra tu atención de una forma más evidente. Además, cuando pones menos atención en tus preocupaciones, también ganas tiempo para ti y lo que es más importante, ganas mucha salud.