Cómo plantar cara al miedo
El miedo es como ese fantasma que tiene una forma de nebulosa hasta que ponemos nombre a este temor. Es decir, hasta que identificamos la situación concreta y específica que nos preocupa. Existen distintos tipos de miedo con nombre propio. Enumero una lista de posibles ejemplos con los que, tal vez, te sientas identificado: “No me gusta utilizar el ascensor”, “Me asusta enfrentarme a una exposición en público”, “Tengo miedo de ser despedido en el trabajo”, “Me asusta la soledad”, “Me da vértigo fracasar en mi nuevo proyecto”…

Cada ser humano tiene sus propios temores, por esta razón, el primer paso para identificar aquello que te afecta a ti en primera persona es anotar ese temor. Hacerlo, es un modo de darle forma, de darte cuenta de que puesto sobre el papel, ese miedo no es tan grande como en tu mente. El mejor modo de plantarle cara al miedo no es la evitación de una circunstancia concreta, aunque esta vía sea aparentemente rápida e incluso, cómoda.

Cómo plantar cara al miedo

Capacidad de superación frente al miedo

Te animo de verdad a afrontar tus miedos porque todos nos sentimos realmente bien cuando hemos puesto en práctica nuestra capacidad de superación frente a ese temor y nos hemos dado cuenta de que en la práctica del vivir somos capaces de ir más lejos de lo que el propio miedo nos hace creer. El miedo te boicotea a través de esa voz interior que te envía mensajes que te recomiendo silenciar: “No puedo”, “No soy importante”, “No soy capaz”, “No tengo carisma”.

Imagina que esa voz interior que es un ruido en nuestra mente fuese como una radio cuyo volumen podemos modificar a nuestro antojo o incluso, podemos sintonizar otro canal. La metáfora de la radio puede ayudarnos a tomar conciencia de cómo, cuando el ruido de esa voz tóxica nos machaca, debemos intentar sintonizar otro canal de vida. ¿Cómo lograrlo? Sal a caminar o a hacer deporte, buscar distracciones más inmediatas, céntrate en hacer algunas tareas de la casa o recados que tienes pendientes de la semana, escucha música de la cantante Ainhoa Arteta cuya voz tan única, aporta tantas emociones agradables.

Para platarle cara al miedo también es recomendable adoptar la actitud de vivir inmerso en distintos procesos de aprendizaje: aprender a tocar un instrumento musical, asistir a clases de inglés para avanzar de nivel, participar en congresos de universidad… Cuando estamos en la etapa universitaria o en el instituto estamos muy habituados a salir de nuestra zona de confort constantemente, para sumar nuevas habilidades. Y esto nos permite no quedarnos estancados e incluso, ir afrontando esos temores asociados a la novedad, de un modo más dinámico.

Cómo plantar cara al miedo

Las emociones forman parte de la vida

Hay un momento en el que el ser humano ya no tiene ningún miedo: cuando está muerto. La muerte representa la ausencia total de emociones y sentimientos. Por tanto, lejos de convertir el miedo en ese enemigo feroz, obsérvalo como un reto que te recuerda precisamente, la maravilla de la vida.

No se trata de saltar al vacío frente a los miedos sino de intentar prepararnos lo mejor posible para afrontar las nuevas situaciones. Por ejemplo, cuando una persona tiene una entrevista de trabajo realiza una preparación previa para afrontar ese momento con mayor nivel de autoconfianza.

Márcate una fecha concreta para afrontar esa situación que te asusta. Y utiliza la técnica del premio para motivarte. Es decir, puedes darte una recompensa a ti mismo por ese esfuerzo realizado. Por ejemplo, puedes reponer energías con una buena siesta.

El miedo que hoy te afecta dentro de un año será pasado: pon las cosas en perspectiva.