Cómo poner fin a las discusiones interminables
Muchas veces, las personas terminan enredadas en discusiones que son interminables. Parece que nadie quiere tener la última palabra y poner el punto de cordura a la conversación. De hecho, cuando una discusión se prolonga más de lo debido, lo único que hay en juego es el orgullo, el ego y la vanidad de aquel que entiende una pelea como un partido de fútbol donde uno gana y otro pierde. ¿Cómo puedes poner fin a una discusión interminable en el ámbito de la pareja o de la amistad?

En primer lugar, pensando antes de hablar. Puede que después de haber dicho algo en un momento de arrebato emocional, te arrepientas durante muchos días de haberlo hecho. Y es que existen relaciones que cambian para siempre a raíz de palabras que dejaron heridas. Nunca olvides que puede ser más constructivo un silencio si aquello que tienes que decir, no aporta nada gratificante.

Por otra parte, conviene cambiar el criterio de sinceridad que se esconde detrás de muchas discusiones. Existen personas que se sienten muy auténticas al llevar a la práctica el siguiente lema: “Te digo todo lo que pienso pero lo hago a la cara”. En realidad, no es necesario decir todo lo que uno piensa sobre otra persona. Simplemente, puedes opinar sobre aquello que a ti te afecta de una forma directa. Si quieres poner fin a las discusiones de pareja interminables, hazlo claramente.

Márchate del lugar y expresa: “Yo ya no tengo nada más que añadir”. O también, pon en práctica tu inteligencia emocional: “Si te parece bien, hablamos cuando los dos estemos más tranquilos y hayamos reflexionado sobre la situación”. Una misma realidad se ve desde diferente perspectiva dependiendo del momento y del estado de ánimo. Para finalizar, no olvides que dos no discuten, si uno no quiere.