Cómo poner freno al exceso de expectativas
Vivir con ilusión y con optimismo no es sinónimo de poner un exceso de expectativas en todo porque tener una visión distorsionada de la realidad se vuelve en contra de uno mismo. Cuando una persona sufre en exceso porque las cosas no son tal y como le gustaría, debe reflexionar sobre cómo puede poner freno a ese exceso de expectativas para ajustar la mirada a la realidad de las cosas. El exceso de expectativas produce frustración porque el afectado siente que las demás personas y la realidad en sí misma nunca están a la altura de las circunstancias como si se tratara de un examen que lo ajeno debe de superar. ¿Cómo frenar este exceso de expectativas? ¿Cómo esperar menos y dar más?

Observa la realidad de las cosas

Uno de los errores que podemos cometer las personas es vivir centradas en el plano mental y no dar el paso a la realidad de las cosas. Cuando sufrimos porque algo no es tal y como nos gustaría permanecemos anclados en el plano de la mente sin dar el salto a la realidad de los hechos. Un signo de madurez es haber dado este salto para conviertir la realidad y la carencia en un estímulo para la acción que te impulse a preguntarte: ¿Qué puedo hacer a partir de este instante para mejorar mi situación?

Cómo poner freno al exceso de expectativas

Toma la iniciativa en dar

Cuando tenemos un exceso de expectativas también nos posicionamos en el rol de recibir en vez de centrarnos en dar. Aunque toda felicidad siempre se basa en el equilibrio de dar y recibir, la realidad es que cuanto más te implicas en tu vida y dejas tu huella y tu esencia personal a través de tus acciones, más felicidad alcanzas porque en ese momento, te sientes dueño de tu destino sin quedar a la espera de saber qué harán los demás.