¿Cómo protegerte de los falsos amigos?
¿Cómo protegerte de los falsos amigos? Cuidar de uno mismo es una responsabilidad individual. Dentro del proceso de madurez de una persona, conviene destacar el aprendizaje interior que implica ser capaz de cuidar bien de ti, cuando en la infancia, eran tus padres quienes aseguraban tu bienestar. Existe un peligro emocional especialmente destructivo: las falsas amistades, los amigos que a pesar de llamarse así, no se comportan como tales. ¿Cómo puedes protegerte de un falso amigo?

En primer lugar, identificándolo, es decir, tomando conciencia de que no es una persona que te ayude y que está ahí cuando le necesitas. Uno de los mecanismos de defensa más utilizados es la negación, por ello, muchas veces, las personas prefieren no ver las cosas tal y como son antes de afrontar el dolor que supone una decepción.

Además, una vez que ya has identificado a un falso amigo, conviene que cortes el vínculo o que al menos, lo reduzcas mucho. Muchas veces, los convencionalismos sociales y el miedo al que dirán hacen que muchas personas sigan atadas de por vida a contactos que en realidad, no les aportan demasiado. En este sentido, haz balance: en la vida, lo más importante es ser feliz, y ese tiempo que pierdes con falsos amigos, puedes dedicarlo a objetivos mucho más gratificantes para ti.

Un falso amigo es aquel que te hace creer que te quiere, cuando no es así. Es una persona manipuladora que se relaciona contigo en base al interés. Cuando le conviene, te llama para quedar, pero cuando no le interesa, te aparca como un mueble. Es una persona en la que no puedes confiar porque cuenta a terceros aquello que tú le has dicho. O también, un falso amigo es aquel que no te acompaña cuando más lo necesitas y te da la espalda.

En todas estas situaciones, amplía tu campo de visión para ver que en el mundo y en tu entorno, hay más personas con las que puedes contar. No estás solo.