Cómo puedes proteger tu intimidad
La intimidad es un concepto del que cada persona puede tener su propio criterio, pero en sentido estricto, la intimidad más absoluta remite a aquello que sólo afecta a uno mismo y que decide compartir con nadie o con muy pocas personas. Los medios de comunicación, en especial, la televisión, nos muestran una visión muy distorsionada de qué es la intimidad. Existen personas que no tienen ningún pudor a la hora de contar en un programa de corazón determinadas vivencias de su vida privada.

No proteger la intimidad te puede llevar a sufrir mucho, especialmente, cuando confías en alguien que no es merecedor de ese regalo. Sin duda, cuando alguien a quien aprecias no sabe guardar un secreto que le has contado puede hacerte mucho daño ya que tú mismo le has dado el poder. Cuando eso sucede conviene valorar si el error ha sido propio al contarle algo muy íntimo a una persona a la que todavía no conocías bien y de verdad.

Existe la situación contraria, la de tener frente a ti a un amigo al que siempre le dices cuánto le valoras, cuánto confías en él y lo importate que es para ti hasta el punto de hacerle creer que le cuentas todo cuando en realidad no es así. En ese caso, la otra persona puede creer que tiene un vínculo de amistad especial contigo que es aparente, es decir, en este caso en vez de sufrir tú sufrirá la otra persona, cuando tal vez, se entere de la forma más inesperada de cosas de tu vida a través de terceros.

La intimidad más absoluta es aquella que sólo y únicamente tiene que ver con uno mismo. Por ello, es tan importante darte el valor que verdaderamente tienes, sin embargo, muchas personas por imprudencia siempre hablan de sí mismas con cualquier extraño ante el deseo de llamar la atención de los demás y atraer un poco de cariño.