Cómo quitar peso a tus preocupaciones
En el día a día, podemos caminar con una mochila interminable sobre nuestras espaldas que carga con peso, preocupaciones, miedos, inseguridades… Elsa Punset reflexiona en su libro Una mochila para el universo sobre todo aquello que de verdad necesitamos en nuestro día a día para vivir y ser felices. Sin duda, todos tenemos que aligerar el peso de nuestro día a día restando protagonismo a las preocupaciones. ¿Cómo lograr este objetivo?

Sal de ti mismo

Sal de ti mismo para llegar al corazón ajeno y para comprender que no eres una excepción a la norma. Por mucho que para ti tus preocupaciones sean las mayores del mundo, si haces el esfuerzo consciente de ponerte en el lugar de los demás, te darás cuenta de que existen personas que tienen una historia muy difícil y que son un ejemplo de superación por la actitud que tienen ante la vida.

La única forma de poder restar peso a las preocupaciones es cambiar de actitud para hacer más llevadera esa carga.

Cambia el foco de atención

Los conflictos siguen presentes en la vida por mucho que durante un tiempo les demos la espalda. Ocupa tu mente con actividades y planes porque no te aporta nada encerrarte en casa toda la tarde dando vueltas y vueltas a la cabeza. Cuando actuamos de esta forma, los problemas se convierten en gigantes que te dominan a ti.

Cómo quitar peso a tus preocupaciones

Deja de quejarte

La queja no aporta nada bueno, es energía negativa que mancha tu presente. En tu día a día, cambia la queja por iniciativa. La queja te hace quedarte estancado en tu realidad negativa. Por el contrario, la iniciativa es una fuente creativa que tiene el poder de transformar las cosas de verdad. La vida cambia mucho en función del modo de afrontarla y de vivirla.