¿Cómo reaccionar ante una pregunta incómoda?
En el derecho de preguntar también se esconde la libertad de no responder. Las preguntas dentro de una conversación suenan de una forma diferente en función de si existe o no confianza entre dos personas. ¿Cómo reaccionar ante una pregunta incómoda?

Mantén la calma

La escuela de la experiencia y de la propia vida te enseña poco a poco a manejarte con más soltura en este tipo de situaciones. La mayoría de las personas son prudentes y tienen interiorizados los límites de la confianza. Sin embargo, existen personas para las que la curiosidad o el deseo de saber sobre la vida del otro más allá de lo debidamente correcto, puede más.

En ese caso, igual que esa persona te pregunta con total libertad una cuestión que a ti no te apetece nada responder, tú estás en todo tu derecho de responder lo que tú quieres. En este tipo de situaciones, existen personas que prefieren mentir o poner una excusa antes que decir claramente “ese es un tema privado”. Eres una persona libre que no tienes que justificarte ante lo injustificable.

¿Cómo reaccionar ante una pregunta incómoda?

No te lo tomes como algo personal

Las personas que son excesivamente curiosas hablan poco de sí mismas y quieren saber mucho sobre los demás. Cuando vivas una situación de este tipo piensa que no es algo personal en tanto que tu interlocutor tiene ese patrón de comportamiento de una forma frecuente.

Cuando alguien te somete a un interrogatorio puedes decirle amablemente que tienes prisa y que te tienes que ir. Del mismo modo, puedes desviar el foco de la conversación haciéndole tú preguntas sobre su vida. Existen preguntas que son incómodas y que en el momento te hacen sentir mal. Sin embargo, si respondes solo por el puro convencionalismo social luego te sentirás todavía peor contigo mismo al haber compartido una parte de tu intimidad con quien tú no has elegido.