¿Cómo reparar el daño cometido?
La justicia es el ámbito que tiene como objetivo encontrar el equilibrio social, es decir, reparar el daño cometido tras un delito. Tomás de Aquino explica con acierto que la justicia implica dar a cada uno aquello que le corresponde. Sin embargo, en la propia rutina diaria, existe una idea de justicia moral que está basada en los valores de cada individuo. ¿Cómo reparar el daño cometido?

Sin duda, el primer paso, es tomar conciencia de los errores. En la mayoría de las ocasiones, el orgullo nubla la razón de la mente humana, impide valorar con humildad la situación presente. Por otro lado, existe una palabra vital para aquel que se ha sentido herido: perdón. Una vez que se ha hecho daño a alguien, debemos entender que tiene libertad de perdonar o no, pero al menos, aquel que ha cometido el daño debe intentar dar el paso con honestidad.

En la sociedad de las nuevas tecnologías, muchas veces, las personas se escudan y se respaldan en el anonimato de un correo electrónico, sin embargo, si quieres hablar de algo importante no pierdas la posibilidad de mirar a los ojos a la otra persona. Es decir, dile por qué sientes lo sucedido, en qué te has equivocado y cómo te sientes tú. Si no abres tu corazón, entonces, a la otra persona le resultará difícil llegar a tu mundo interior.

Por otra parte, si puedes ayudar a la otra persona en algún ámbito de su vida, entonces, también estarás reparando, en parte, el daño cometido. Es una buena forma de empezar de nuevo, apostar por la solidaridad y la ayuda mutua. Reparar el daño cometido te ayuda a no sentirte culpable por ello durante el resto de tu vida. Es decir, te liberas y te sientes mejor contigo mismo gracias a tu propio sentido de la justicia.