Cómo romper la rutina laboral
Existen trabajos que son más rutinarios que otros. Por ejemplo, el trabajo en cadena en una fábrica deja poco margen para la creatividad y la libertad personal. La rutina no sólo puede ser mortal en el amor sino que también, puede arruinar la vocación profesional de aquella persona que ha dejado de disfrutar en el ejercicio de su trabajo. Es posible romper la rutina con iniciativa y fuerza de voluntad.

Hacer cambios en la agenda

La jornada laboral no permite mucho margen de modificación en algunos aspectos como el horario. Sin embargo, sí puedes romper la rutina en otros detalles vinculados con el plano laboral. Por ejemplo, cambia el itinerario que realizas desde casa hasta el trabajo. También puedes intentar ampliar tu círculo social en la oficina y no limitarte a estar con los compañeros de siempre en horario de descanso.

Puedes alternar el orden de tus tareas a lo largo de la jornada para romper la monotonía. Un ejercicio de motivación muy positivo es realizar cursos de formación porque al formar parte de un entorno tan saludable en el que los profesionales se desenvuelven con sus compañeros sin la rivalidad propia de la jornada laboral, consiguen conectar con ilusiones adormecidas en el día a día.

Cómo romper la rutina laboral

Calidad en el tiempo de ocio

La vida es un equilibrio de profesión y ocio. En muchos casos, el trabajo termina robando tiempo al descanso y el disfrute personal. Disfruta de planes diferentes en el fin de semana. Por otra parte, quedar siempre a la espera de poder concretar un plan con alguien también te hace perder muchas oportunidades de disfrute. Por ello, si tienes una tarde libre entre semana disfrútala aunque sea de forma independiente. Puedes ir al cine, salir a pasear, ir al planetario… porque te sentirás mucho mejor que quedándote en casa toda la tarde sin hacer nada.