Cómo romper una relación sin hacer daño
Es imposible romper una relación sin hacer daño salvo que las dos personas estuvieran deseando dar el paso de cortar el noviazgo y ninguna de las dos se atreviera a hacerlo. El objetivo es romper una relación sin hacer más daño del estrictamente necesario en una situación así.

No pospongas la decisión

Romper una relación no es un paso fácil. Supone tomar distancia no sólo con la pareja sino también, con su familia, con las costumbres comunes, algunos amigos… Se deja atrás parte de una vida. Posponer esa decisión por miedo o por apego a la comodidad de seguir en esa rutina, solo puede llevarte a la situación insostenible de no poder más. Es imposible estar un día tras otro mintiendo como si no pasara nada.

Sé honesto

El amor no es una ecuación matemática en donde puedes dar explicaciones de cada nuevo suceso. Puede que ya no sientas lo mismo por tu pareja y seguramente, no habrá una razón que logre calmar las expectativas del abandonado. Por ello, simplifica tu mensaje lo máximo posible para evitar llevarle a más confusión.

Sé coherente después de la ruptura y evita confundir a esa persona con llamadas o con algún tipo de contacto que le haga creer que quieres volver.

Evita jugar al peligroso juego de darle celos a través de Facebook. No aparentes una vida solo por hacer pensar a la otra persona que ya le has olvidado.

Cómo romper una relación sin hacer daño

Respeta tu pasado

Has compartido un tiempo de tu vida con esa persona. Motivo más que suficiente para ser respetuoso con ella. Evita contar intimidades sobre la pareja con otras personas. Tampoco esperes que los amigos se posicionen a favor de uno o de otro. No hagas elegir a nadie porque el cariño de la amistad no es una competición.