¿Cómo saber si eres adicto al móvil?
Una adicción muestra una dependencia del sujeto respecto de un objeto. Es decir, más allá de que siempre se ha hablado mucho sobre adicciones a sustancias como el alcohol, el tabaco o las drogas, la realidad es que también se puede ser esclavo de otro tipo de hábito. En este sentido, las nuevas tecnologías marcan una nueva tendencia. Por ello, van en aumento los casos de personas que están enganchadas al teléfono.

En primer lugar, conviene puntualizar en positivo que un teléfono móvil ofrece muchos servicios interesantes: puedes llamar ante una emergencia (algo que te aporta seguridad), puedes utilizarlo como despertador cada mañana, es posible hacer fotografías, también te recuerda las fechas de los cumpleaños de amigos y familiares… En definitiva, el móvil es un aparato que por méritos propios hace más cómoda la vida de la persona. El punto está en que más allá de todas esas comodidades, lo importante es aprender a utilizar el teléfono en positivo en vez de tener una dependencia absoluta.

Se tiene dependencia, cuando se siente ansiedad ante algo tan habitual como un olvido. Las personas dependientes que han olvidado el móvil en su casa, por ejemplo, se sienten ansiosas, impacientes e intranquilas. Incluso, se puede producir un enfado, un cambio de humor drástico al no tener el móvil cerca porque se tiene la sensación de ausencia, de que falta algo.

Por otra parte, las personas que tienen dependencia nunca silencian el móvil y buscan un espacio para sí mismas. Sin duda, debes darte ese placer y esa libertad cuando lo necesites. Sencillamente, porque si alguien tiene interés real en comunicarse contigo volverá a llamar. Por otra parte, el uso excesivo del móvil está vinculado a una baja autoestima porque es mucho más gratificante una relación personal cara a cara que una conversación telefónica. Además, existe una línea muy pequeña que separa la adicción de un abuso. Es decir, puede que alguien no tenga una dependencia total pero sí esté haciendo un uso excesivo de este aparato. En ese caso, la factura de teléfono habla por sí misma.