Cómo sentirte bien cuando no estás bien
En ocasiones la vida nos resulta fácil y todo parece ir sobre ruedas y casi cumpliendo cada uno de nuestros deseos y expectativas. Sentirnos bien y optimistas cuando esto sucede resulta muy sencillo y seguramente sentiremos como la felicidad invade casi cada rincón de nuestra vida.

Sin embargo, no siempre es así y también vivimos épocas en las que todo parece torcerse, el trabajo, la pareja y todo lo que nos rodea parece complicarse y nos sentimos como si nadáramos a contracorriente en una lucha a la que no vemos ni sentido ni final. En momentos como esos es fácil dejarse llevar por el desánimo y el pesimismo, pero incluso en ellos tenemos que encontrar el modo de sentirnos lo mejor posible, para encontrar las fuerzas y el ánimo para seguir adelante.

Una forma de lograrlo es escribir cómo nos sentimos. De ese modo, al volcar nuestros sentimientos sobre el papel nos sentiremos aliviados, e incluso podremos ver las cosas desde otra perspectiva menos negativa, ya que habremos descargado sobre la hoja en blanco parte de la carga emocional que llevamos con nosotros.

Sal a pasear o a correr, preferiblemente en un parque al campo. Hacer ejercicio al aire libre hará que sientas menos ansiedad, lo que ayudará a relajar los miedos y pensamientos negativos que te puedan acompañar.

Busca alguna frase que te anime, sea cual sea, y que, sobre todo, te dé esperanzas con respecto a que las cosas mejorarán. Puedes elegir la que quieras y repítela a lo largo del día, como si fuera un mantra. La creencia recogida en la frase te ayudará a sentirte mejor.

Haz aquellas cosas que te hagan sentir bien. Puede que sea algo tan sencillo como tomarte una bebida caliente mientras lees tu novela favorita o acariciar a tu mascota. Sea cual sea, resultará beneficioso para ti.