Cómo ser autocrítico con las críticas recibidas
Aprender a recibir las críticas es importante, pero todavía es más importante ser autocrítico con ellas, ponerlas en su contexto justo y analizarlas, antes de tomarlas como propias. El hecho de que alguien te diga algo, por el simple hecho de ser una opinión externa, no debe condicionarte a ti a la hora de creer que esa persona tiene razón. Simplemente, puede ser su opinión, pero puedes sufrir mucho a lo largo de tu vida, si tomas por verdad todo aquello que te dicen los demás de ti. De hecho, previamente, tú tienes que construir tu propia verdad interior para no ser una veleta a la deriva de los comentarios ajenos. ¿Cómo ser autocrítico con las críticas recibidas?

En primer lugar, piensa en la persona que te ha hecho la crítica: ¿Es alguien cercano a ti que te conoce de verdad? ¿Es una persona que te aprecia y por eso quiere ayudarte a ser mejor? ¿En qué modo te ha hecho ese comentario?

Una crítica constructiva no tiene nada que ver con un comentario destructivo. Alguien que quiere decirte algo para que te aporte cosas buenas, entonces, busca un buen momento para hablar contigo, te dice las cosas con cariño y te anima. Conviene tener cuidado porque detrás de muchas críticas también existe una forma de hacer chantaje emocional y de manipular a la persona que las recibe para que se sienta mal.

Cuando alguien te diga un comentario sobre ti, en vez de tomarlo como propio de inmediato, simplemente, date un tiempo para pensarlo. Por otra parte, si quieres conocer una segunda opinión, puedes comentar qué te ha pasado con alguien de tu confianza. Para finalizar, cuando alguien te haga una crítica, tómala para mejorar pero también, relativiza. No existe nadie perfecto, ni siquiera quien te criticó a ti.