Cómo ser más asertivo
La asertividad es la capacidad tanto para expresar nuestras emociones como para hacer valer tus derechos, pero siempre respetando los derechos y los sentimientos de los demás. Cuando somos asertivos nos expresamos de un modo directo y honesto, sin dejarnos llevar por las emociones ni intentar manipular al otro para conseguir nuestros objetivos. Gracias a la asertividad podemos pedir lo que queremos, negarnos a hacer lo que no queremos hacer y protestar o expresar nuestro malestar cuando así lo sentimos.

Aunque en principio parece sencillo, ser asertivo no es fácil. A muchas personas les han inculcado la idea de que expresar los deseos y preferencias o negarse a hacer algo que nos pide un amigo o un conocido es egoísta, y tienden a dejarse llevar, sintiéndose molestos consigo mismos porque dejan de lado sus prioridades o terminan haciendo cosas que no quieren hacer.

No se debe confundir asertividad y agresividad. La persona agresiva se impone sobre los demás sin tener en cuenta sus sentimientos o deseos, mientras que la persona asertiva sabe que sus derechos y necesidades son tan importantes como las de los demás.

Existen diferentes técnicas para ser más asertivo:
– Ser claro cuando expreses lo que piensas, sientes o quieres, o bien lo que no quieres, haciéndote cargo de los sentimientos de la persona a la que se lo dices.

– Cuando hables, utiliza la primera persona “yo”, en lugar de “tú”. En el primer caso expresas tus ideas, y en el segundo lo que crees que la persona debe hacer o cambiar, lo que suele poner al otro a la defensiva.

– Involucra a la otra persona, preguntado su opinión o lo que quiere hacer, lo cual hará que no se den malentendidos y que el diálogo y la posibilidad de acuerdo sean más sencillas, porque le otro se siente respetado y comprendido aunque vuestras ideas sean diferentes.