Cómo ser más organizado
Dicen que el universo tiende al caos y seguramente, más de una vez, cuando llegas a tu casa, tu habitación o ves el escritorio de tu trabajo o el archivo de las facturas piensas que son pruebas empíricas de dicha ley. Aunque las personas desordenadas no suelen darle mucha importancia al hecho de serlo, debemos tener en cuenta que nuestro entorno refleja cómo nos sentimos por dentro, por lo que si a nuestro alrededor reina el caos, seguramente en nuestras vidas también sentiremos confusión y tensión.

Y no sólo por el hecho de que siendo desordenados podemos llegar al punto de perder documentos o papeles importantes tanto en el trabajo como en nuestra vida cotidiana, sino que un entorno ordenado nos dará sensación de equilibrio y calma.

Ser ordenado no significa caer en la obsesión por el orden, sino encontrar un lugar para cada cosa. Conseguirlo es más sencillo de lo que parece si seguimos una serie de pasos:

– Empieza poco a poco. Muchas veces las personadas tienen tendencia a intentar ordenarlo todo con rapidez y estresadamente.

Lo mejor es elegir una parte de la habitación o un cajón de la mesa y comenzar por ahí. Una vez que esté ordenado, pasaremos al siguiente lugar.

– Crea el hábito de devolver cada cosa a su lugar. Una vez ordenado, deberemos acostumbrarnos a volver a poner aquello en el lugar del que lo sacamos.

– Si nunca pagas tus cuentas a tiempo o no sabes cómo andan tus finanzas, pon todos los documentos que vayan llegando a la vista, en un lugar en el que puedas verlos habitualmente, para no permitirte olvidarte de ellos.

– Si nunca cumples tus tareas, recados o las fechas de entrega, ten a mano un calendario donde vayas anotando todo lo que tienes que hacer y que puedas ver cada día. Una vez realizado, tacha la tarea.