Cómo ser tú mismo en cualquier contexto
Ser uno mismo podría parecer una meta relativamente sencilla, sin embargo, son pocas las personas que consiguen de verdad, al cien por cien, ser ellas mismas en cualquier contexto personal o profesional. La meta a nivel de bienestar, precisamente, es que tengas la fortaleza emocional de ser tú no importa delante de quién estés. Es decir, aprende a darte valor y tener la confianza de saber que puedes aportar muchas cosas buenas a los demás.

Por otro lado, reduce los miedos que te llevan a no ser tú delante de otras personas. ¿Qué es lo peor que puede pasar en caso de que tu opinión sea diferente a la de los demás? Responde a esta pregunta y verás, que te ayuda a desdramatizar. En general, el contexto en el que las personas tienen más miedo a mostrarse tal y como son es en el trabajo. En particular, el temor al jefe se convierte en un obstáculo realmente difícil de sobrellevar para aquellos que asocian de una forma equivocada la idea de marcar ciertos límites y mostrar la opinión, con el hecho de perder el trabajo.

Este miedo al final te lleva a la inseguridad de sentirte esclavo del entorno, a vivir con la sensación de sentirte observado por todos. En realidad, aprende a relativizar, es decir, nadie tiene tanta importancia en tanto que cada persona tiene sus propias preocupaciones.

Para ser tú mismo en cualquier contexto comienza por dar tu opinión por los detalles pequeños de la rutina diaria. En general, te resultará más fácil ser tú mismo si tienes un entorno emocional de personas con las que de verdad te sientes bien y puedes ser tú. No se trata de estar con ese entorno las 24 horas del día pero, por poco tiempo que estés, el hecho de sentirte valorado y querido, te aporta autoestima.