Cómo ser una pareja sana
Hay veces que cuando se ven a las parejas desde fuera se piensa y se juzga sin saber realmente cómo es su vida íntima si serán felices o no, si se quieren o si se tiran los trastos a la cabeza… Pero sólo es cosa de dos construir una relación de pareja sana. ¿Te gustaría que tu relación mejore? ¿Te gustaría sentirte aún más unido a tu pareja? ¡Pues no dudes en seguir leyendo!

El diálogo

Tu pareja no puede adivinar lo que piensas o lo que quieres que ocurra si no eres tú quien se lo diga. Recuerda que las bolas adivinatorias de cristal no existen. Si te sientes enojado con él / ella no dudes en hablarlo y comunicarle cuál es el motivo por el que te encuentras así. O quizá en lugar de enfadarte te apetece besarle y abrazarle sin más… ¡también dile por qué! Pero nunca presupongas que sabrá lo que piensas si no se lo dices.

Empatiza

Todos tenemos la capacidad de ponernos en la piel del otro y con tu pareja también puedes hacerlo. Si te sientas un momento e intentas ponerte en la piel de él / ella igual seas capaz de entender su actitud y su comportamiento.

Cómo ser una pareja sana

Sé paciente

Si quieres que tu pareja funcione y que duréis para siempre, ambos debéis tener el ingrediente especial: la paciencia.

Expertos negociadores

Esto no significa que tengas que conseguir que tu pareja acate todo lo que tú quieras, ni tampoco a la inversa. Lo que significa es que desde que se empieza una relación romántica hay que establecer unas pautas que incluyan aquellos aspectos que importan para que todo funcione como la repartición de tareas, la relación con la familia política, el dinero, cómo emplear el tiempo libre…

Las pautas sólo las podréis poner vosotros dos, pero lo importante es que una vez establecidas ambos os sintáis bien y sean acuerdos sensatos por parte de los dos.