Cómo ser valiente frente al miedo
El primer paso para potenciar la valentía frente al miedo es recordar que tener miedo no significa ser cobarde sino ser humano. Cuando tenemos miedo, focalizamos en exceso nuestra atención ante ese sentimiento incómodo pero no ponemos nuestra mirada en todos los recursos que tenemos para afrontar el temor. ¿Cómo puedes tener menos miedo cuando sientes que un temor te bloquea y te paraliza?

Cambia tu punto de atención

El simple hecho de cambiar tu punto de atención para ocupar tu mente en un asunto distinto te permite darte cuenta de que la realidad es muy rica en matices. No dejes que un temor eclipse todo lo demás. Evidentemente, cuando tenemos miedo tenemos que hacer un esfuerzo muy grande para concentrarnos en algo distinto. Sin embargo, dar el paso de una forma consciente puede ayudarte. Gestos tan sencillos como cambiar de lugar pueden ayudarte a distraerte.

Ejercicio de coaching

Puedes realizar el ejercicio de coaching de anotar en un cuaderno situaciones importantes de tu vida que fueron un reto personal para ti y ante las que sentiste temor. En ese caso, anota también qué sentiste antes de afrontar ese asunto y cuál fue tu experiencia después. Este ejercicio te permite mejorar la imagen que tienes de ti mismo al ser consciente de todo tu potencial.

Cómo ser valiente frente al miedo

No estás solo

No te encierres en ti mismo al ser víctima del miedo. No te encierres en ti mismo, comparte tus temores con los demás y verás cómo se reduce cualquier inquietud. Puede que no se reduzca a cero, sin embargo, sí bajará su intensidad. La amistad aporta sensación de fortaleza gracias a la grata compañía de un buen amigo que está ahí en lo bueno y en lo malo. Puedes exteriorizar tus miedos al dibujarlos, es decir, al darles forma y color como si fueras un niño.