Cómo simplificar los conflictos en las relaciones personales
Las relaciones personales son una fuente de bienestar o de frustración dependiendo de cómo afrontamos ciertos momentos. Aprende a relativizar los conflictos inevitables de las relaciones personales para evitar frustraciones innecesarias o poner más peso a una situación que de por sí no es tan dramática. Es humano discutir, tener enfados y distanciamientos que enriquecen todavía más una relación de verdad.

Evita enfados innecesarios

Evita la actitud infantil de molestarte por todo o de dar más peso del necesario a gestos que no tienen tanto valor. Pon en práctica el sentido del humor.

No esperes mucho tiempo para disculparte

No esperes mucho tiempo para disculparte después de un conflicto personal porque lo habitual es que cuando dos personas tardan un tiempo en dar el primer paso de pedir perdón, se distancian todavía más porque el orgullo crece. Al analizar la situación desde un punto de vista racional podemos cometer el error de ecuchar más al pensamiento que al corazón.

Puedes encontrar muchos motivos por los que seguir enfadado si analizas una relación en su parte más negativa pero si te lo propones, seguro que encuentras razones para coger el teléfono y volver a hablar con normalidad con tu amigo.

Respeta la diferencia

Respeta la diferencia. Comprende que cada persona es diferente. Tiene su forma de sentir, actuar y pensar. Y eso no significa que te quiera menos pero no puedes esperar que el mundo gire a tu alrededor y que todos los demás sean como a ti te gustaría. El mundo es mucho más divertido gracias a esa diversidad que debes vivir en positivo.

Cómo simplificar los conflictos en las relaciones personales

Sé selectivo en tus relaciones

Sé selectivo en tus relaciones para dedicar más tiempo a las personas que más te aportan y menos a quienes te aportan un poco menos. La amistad es como una inversión emocional que puede hacerte sentir rico en amor.