Cómo superar el complejo de inferioridad
El complejo de inferioridad es un trastorno por el cual, ante determinadas situaciones, nos sentimos inferiores a los otros. Este sentimiento de inferioridad se acompaña de un alto grado de angustia y ansiedad, acompañado de un gran sentimiento de falta de valía y de ver a los demás muchos más capacitados que a nosotros mismos. A la larga, para evitar este sentimiento, quien lo sufre suele evitar situaciones en las que siente inferior, con lo que su vida personal, familiar y emocional se ven afectadas.

Para superar este complejo, lo primero que debemos hacer es detectar cuáles son los pensamientos negativos que nos llevan a sentirnos así. Muchas veces son automáticos, normalmente acuñados en nuestro inconsciente durante nuestra niñez, lo que hace que no siempre sea una tarea fácil. Una vez que los hayamos detectado, deberemos esforzarnos en desactivarlos, al tiempo que los sustituimos por pensamientos positivos, que nos ayuden a combatir esta ansiedad.

Normalmente nos sentimos inferiores porque sólo vemos lo negativo en nosotros y lo positivo en los demás, sin poder llevar a cabo un análisis objetivo.

Por ello, debemos concentrarnos en nuestros puntos fuertes, nuestras capacidades, lo que nosotros podemos aportar. Si nuestra autoestima está muy dañada, nos será complicado encontrarlos, por lo que podemos preguntar a un amigo o a un familiar de confianza para que nos ayude a detectarlos.

Si el complejo viene dado por falta de competencia en alguna actividad o de formación, lo mejor para luchar contra él es ponernos al día mediante conferencias, cursos de reciclaje, estudios… todo lo que te dé seguridad en ti mismo.

Apártate de las personas que disfrutan denigrando y menospreciando a los demás. Todos conocemos a un familiar o un compañero con este comportamiento, y suelen cebarse con aquellas personas en las que detectan una falta de autoestima. No des credibilidad a lo que dice y procura alejarte de su círculo..