Cómo superar el miedo al rechazo
Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos sido rechazados, y sea porque no nos han permitido formar parte de un grupo determinado, porque el chico o la chica que nos gustaba no ha mostrado interés por nosotros, porque personas de nuestro entorno nos han dado la espalda… sea cual sea la tesitura, el hecho de ser rechazados nos provoca un gran dolor emocional y nos lleva a cuestionarnos sobre nuestra valía como personas, nuestra posibilidad de ser amados y de ser aceptados, Todo esto nos lleva a sentir ira hacia la persona o el grupo que nos ha rechazado e inseguridad con respecto a nosotros mismos.

Nunca es fácil superar un rechazo, pero para algunas personas la mera posibilidad de que éste se dé les resulta tan angustiosa que ponen en marcha toda una serie de mecanismos para evitarlo, conductas que a la larga minan la autoestima, la confianza y el aprecio por sí mismo de la persona que las pone en marcha.

Para evitarlo, lo primero que tenemos que aceptar es que, por mucho que lo intentemos, no podemos gustar a todo el mundo, porque para hacerlo tendríamos que entrar en una especie de esquizofrenia en la que perdiéramos nuestro auténtico yo. Debemos aceptar esto y respetar la opinión del otro, siempre sabiendo que el hecho de no ser aceptados no implica que no seamos personas válidas o dignas de amor.

Es aconsejable también analizar ante qué personas sufrimos ese miedo y qué conductas ponemos en marcha para evitarlo, para lograr comprender qué es lo que realmente subyace bajo ese miedo.

Finalmente, para liberarnos del miedo al rechazo, tendremos que exponernos a él, venciendo el miedo a no gustar y a ser diferentes a los demás. Habrá personas que nos rechacen pero habrá otras, muchas más, que nos acepten.