Cómo superar el trastorno afectivo estacional
Algunas personas sufren especialmente durante el otoño una apatía que se conoce como el trastorno afectivo estacional. La principal causa de este malestar anímico es la reducción de horas de luz natural propia del otoño y el invierno. No todas las personas son igual de vulnerables ante este aspecto, de hecho, también hay gente a la que le encanta el otoño.

Sin embargo, quien sufre el trastorno afectivo estacional experimenta síntomas molestos e inómodos: somnolencia y deseo de dormir durante más tiempo, pereza y apatía, falta de interés por las relaciones sociales, incapacidad para disfrutar de cosas que previamente sí eran causa de deleite.

No confundir este trastorno con la depresión

Conviene puntualizar que algunos de los síntomas del trastorno afectivo estacional también se producen en la depresión, sin embargo, en el primer caso la intensidad de los síntomas y su duración es más leve. Pero teniendo en cuenta esta coincidencia de síntomas, es importante que sea el profesional quien diagnostique el trastorno afectivo estacional para descartar que estos síntimas estén relacionados con otra causa concreta.

Para poder hablar propiamente de este trastorno, los síntomas deben prolongarse más allá de dos semanas y la persona debe haberlos experimentado en dos años distintos.

Cómo superar el trastorno afectivo estacional

Consejos para prevenirlo

Dado que los días del otoño son más breves, es positivo aprovechar las horas de luz natural para salir a pasear, hacer recados, respirar aire puro y disfrutar del contacto con la naturaleza. También es positivo mantener unos horarios de sueño y de alimentación habituales para generar una rutina que incrementa el bienestar. Buscar actividades con las que estar entretenido varias tardes por semana es otro valor añadido.

Por ejemplo, es aconsejable asistir a cursos de ocio. De lo que se trata es de buscar alternativas a las largas tardes frente a la televisión. Tener paciencia y ser comprensivo con uno mismo también es muy saludable. Este trastorno puede afectar a personas de todas las edades pero se producen más casos en mujeres que en hombres.

Desde el punto de vista emocional, es positivo vivir el día a día y no estar contando los meses que quedan para la llegada de la primavera. En este caso, aumenta la ansiedad. Por otra parte, también es adecuado añadir notas de color al fondo de armario puesto que la colorterapia ejerce un efecto anímico. Hacer excursiones es otra medida para incrementar el bienestar a través de planes que en cierta forma nos recuerdan al verano.