Cómo superar la fobia social
Una de las situaciones que más angustiosas resultan para quienes sufren fobia social es aquella, en las que los demás los están mirando o escuchando, están siendo observados y son el centro de atención, ya sea en una reunión informal, en una reunión de trabajo o en cualquier acto que se celebre en público. Aunque es difícil llegar a controlar totalmente dicha angustia, sí existen una serie de pautas que nos van ayudar a reducirla cuando nos veamos inmersos en ellas.

En primer lugar, es importante aceptar que, efectivamente, sientes este miedo, porque será a partir de ese momento cuando puedas poner en marcha distintas estrategias.

Aprender y practicar técnicas de relajación resulta esencial en estos casos. Con la práctica, conseguirás relajarte en pocos segundos, evitando así evitar que la angustia se transforme en pánico y te deje paralizado.

Una de las bases de la fobia social es el creer que los demás nos están juzgando y sentir miedo ante el juicio negativo que puedan emitir de nosotros. Se trata de un pensamiento distorsionado que es importante cortar y darte cuenta de que, realmente, esto no es así. Si das un paso atrás y observas, te darás cuenta de que las personas que hay en la fiesta, en la reunión o en el acto social no se están fijando en ti en absoluto y, si lo están haciendo, la opinión que se formen sobre ti no tiene por qué ser forzosamente negativa.

También es importante fortalecer la autoestima para aceptar que no podemos gustar a todo el mundo, y que el hecho de que alguien no nos valore o no tenga buena opinión sobre nosotros no significa que no seamos válidos como personas. Tenemos que aprender a dar tanta credibilidad a la opinión que tenemos nosotros sobre nosotros mismos como a la opinión que tienen los demás, y no aceptar automáticamente esta última como válida.