Cómo superar los complejos
Las personas acomplejadas distan mucho de ser felices. Día tras día, su vida se ve enturbiada por aquello que les acompleja, no pueden quitárselo de la mente y esa idea hace finalmente mella en su autoestima hasta casi hacerla desparecer, lo cual ocasiona también un alto grado de inseguridad que puede incluso hacer que la persona no pueda llevar una vida normal.

Un complejo es una percepción distorsionada de nosotros mismos, que hace que, al compararnos con los demás, nos sintamos mal sobre todo con respecto a nuestro físico. El niño que tenga complejo del tamaño de sus orejas las verá casi de elefante aunque sean perfectamente normales, al igual que la niña que es muy alta y se siente acomplejada con ello.

Estos complejos suelen acentuarse en la adolescencia, que es la etapa en la que el niño comienza a descubrir su propio cuerpo y al sexo opuesto, lo cual le hace sentirse aún más acomplejado por sus defectos.

Para superar los complejos es necesario ir dando una serie de pasos:

– Aceptarte y quererte como eres: Deja de focalizarte en lo que no te gusta de ti mismo y busca aquello que sí te gusta. De ese modo, poniendo el enfoque en lo positivo, lograrás que el impacto de esa parte del cuerpo que te acompleja sea menor si el complejo es físico.

– Si tenemos complejo de no valer o de no ser suficientemente buenos deberemos hacer un listado con nuestras cualidades y logros.

– No te envíes auto mensajes negativos: A menudo las personas acomplejadas son las que más se critican ante los demás, con lo cual están enviándose un mensaje muy negativo a sí mismas, castigándose, en cierto modo, porque no se gustan. Es necesario cambiar este comportamiento y hablar de nuestros aspectos positivos.